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3erPolo
Muerte en las cárceles













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Por Domingo Alberto Rangel M.
















No es preciso dominar el Tarot para vaticinar que en los próximos días se teñirán de sangre las cárceles venezolanas.

Tampoco necesitamos consultar un sabio persa para saber de antemano que el problema carcelario no será resuelto por la gente que hoy día nos gobierna.

La solución de tan dramático problema estriba en que para resolver una situación caracterizada por la más espantosa lentitud judicial, hacinamiento carcelario y mucha corrupción es indispensable que los responsables comiencen a remar para atrás; en dirección opuesta a la que el país transita desde la muerte del general Juan Vicente Gómez.

A tal respecto señalamos que desde 1936 Venezuela  avanza en dirección a consolidar un régimen que bien podríamos calificar como estatismo de corte socialista.

Estatismo que ya padecimos en versiones light socialdemócratas, socialcristianas y socialistas a secas- durante la cuarta república.

Versiones que a partir del año 1999 han servido ara pivotar las estrafalarias ideas de quienes en esta quinta república de opereta pretenden instaurar en Venezuela  un régimen inspirado en el modelo de Fidel Castro Ruz.

Es quizás menos señalada una verdad no tan aparente ya que tanto el chavismo, como no pocos de sus más enconados y populistas adversarios, coinciden en proponer que la sociedad venezolana se ordene a partir de un  esquema semi colectivista y negador de los derechos individuales, basado en la existencia de un Estado multipropósito y bocón. Tal vez allí radica la explicación del por qué Venezuela viene de mal en peor.

Nuestro Estado multipropósito es tan bocón y mentiroso como para prometer protección total a cada ciudadano, desde el nacimiento hasta la muerte.

Evitaré los análisis superfluos: Basta con decir que el Estado venezolano nunca podrá cumplir sus demagógicas promesas en el sentido de hacer realidad los justificados o absurdos sueños que cada quién tenga desde que nace hasta el momento de su muerte.

Considero a objeto de este análisis que toda entidad pública tiene sus funciones propias y que solo a ellas se debe dedicar la institución que a todas las engloba: El Estado.

Una de estas funciones prioritarias, obvia por cierto, es la de arrestar, enjuiciar y privar de la libertad a quienes violen las Leyes.

Sin ese requisito jamás habrá orden o seguridad en las calles.

El nudo gordiano que impide el buen funcionamiento del sistema de justicia venezolano del  cual forman parte las policías y  por supuesto las cárceles- estriba en que los recursos de las policías, los tribunales y las cárceles se pierden en los meandros del ineficiente clientelismo que politiqueros de distinto pelaje han  construido para su propio beneficio, a partir de un Estado como el venezolano que siendo multipropósito todo lo promete.

Por eso los reales no alcanzan ni  para cubrir las funciones propias del Estado ni mucho menos para colmar las demagógicas promesas que irresponsablemente lanzan los politiqueros que gobiernan y que han gobernado.

¿Cumplen funciones de Estado los millardos que hoy día se traspasan a los Círculos Bolivarianos y que antes se tragaron las fundaciones ligadas a los llamados cogollos de la cuarta república?

¿Es importante botar reales en sesiones solemnes, carentes la mayoría de sentido práctico, como a cada rato se escenifican en alcaldías, consejos legislativos etc.?

La respuesta es negativa, pero, mientras no cambie la mentalidad de una clase política acostumbrada a chapotear en los meandros de la corrupción y el ineficiente clientelismo, que a veces, cuando les conviene, es comunista, pero que a veces también coquetea con el fascismo hasta que eso no ocurra los jueces venezolanos seguirán ahogados entre miles de expedientes que no pueden procesar correctamente, las policías continuarán mal equipadas y peor pagadas; y en las cárceles abarrotadas morirán pobres infelices, hacinados, hambreados y sin conocer el estado de sus respectivos juicios.

¡Después hablan los politiqueros de Derechos Humanos!
















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